HANDBOL GAVA 28 – BM. SERVIGROUP BENIDORM 26

Era quizá la jornada más difícil de las chicas del equipo de Plata en muchos años de competición en la categoría. Contra el rival directo. Última jornada. Allí. Con consecuencias directas del marcador. Un contexto muy complicado al que había que hacer frente. No obstante, la relevancia de la cita movió a varios seguidores hasta tierras catalanas, con bombos, bocinas y muchas ganas de animar. Antes de nada, y en nombre de todo el equipo, es momento de agradecer a toda esa gente que ha creído en el grupo y luchado con él. Ha sido un placer compartir estos momentos de vuestra mano. Eternamente agradecidas.

Dicho eso, y volviendo a la competición, la tensión se palpaba ya en el ambiente desde el calentamiento. Un retraso en el comienzo del encuentro no hizo más que posponer el gran ambiente al que nos íbamos a enfrentar. La afición rival entraba y entraba. Ondeaba banderas, hacían resonar bocinas y marcaban el ritmo con grandes bombos. Al rededor de 500 personas. Por suerte para nosotras los nervios tardaron en desaparecer lo que los colegiados tardaron en pitar el inicio del encuentro.

Los primeros minutos del partido fueron de tira y afloja. El rival lograba encajarnos los goles, pero éramos capaces de responder, manteniendo un marcador parejo durante los primeros compases. A esto pudimos sumar el correcto ajuste de las acciones defensivas y la aparición de nuestra portera en acciones decisivas. Eso nos permitía incluso lograr una ventaja de 3 tantos a favor. Pero no es oro todo lo que reluce. El equipo rival se hizo duro en defensa y, aprovechándose de un par de errores de nuestro ataque y de una pequeña falta de contundencia en defensa, logró no sólo pillarnos, sino sacar también una renta final de 1 gol en los últimos segundos.

Ahora venía el momento decisivo. El descanso. Tiempo para corregir y convencer. Suena la chicharra, toca volver a pista. Nos encontramos a un rival anímicamente por encima, con una afición que no dejaba de animar con sus cánticos. Si en la primera parte no se oía nada, en esta segunda menos. Era momento de sacar pecho y luchar.

Y así fue. El equipo rival subió el nivel defensivo. Corrigieron y ajustaron su sistema defensivo a lo que podíamos plantear en ataque. Por su, parte, a nivel ofensivo, nos generaron continuos problemas con su lateral derecho. El desgaste físico del ataque no hacía más que aumentar la probabilidad de error en defensa, y terminábamos pagándolo caro en acciones que requerían de contundencia. El cansancio y la lucha continua con solo un cambio nos dificultaba solventar las acciones en ataque con la mejor de las decisiones, y además nos pasaba factura atrás en defensa. Pero no era momento de venirse abajo y las acciones individuales nos hacían poder seguir en partido. Quizá de manera más burda y torpe, pero el marcador mostraba que seguíamos ahí. Y justo en ese momento vino lo menos deseado. Momento en el que la capitana sufría una lesión y tenía que salir del campo. Ahora tocaría a las jóvenes, desde la inexperiencia y el cansancio, hacer frente a la situación sin más cambios posibles. Conseguíamos mantener la renta, pero lo que era ir 1 gol abajo, pronto pasó a ser ir 2 abajo, y terminó en un 3 abajo. Time out, y entre caras de dudas y desesperación no quedaba otra que intentar darle la vuelta al panorama en el peor de todos los escenarios posibles. No podemos decir que se consiguiera, por desgracia. Pero sí podemos afirmar que se intentó, y se luchó hasta el último segundo. No pudo ser.

Los llantos y la tristeza firmaron lo que supone el final de esta etapa de Benidorm en División de Honor Plata. Un quiero y no puedo, pero con la imagen de una lucha constante por remar a contracorriente. No sé si en algún momento nos merecimos ganar, pero sí sé que no hay nada que reprochar a la actitud de las jugadoras en la que ha sido una larga y dura competición.

Por último nos queda felicitar al Club Handbol Gavà por el partido, por la victoria y por la permanencia. Pero sobre todo felicitarles por el espectacular ambiente ofrecido en la que ha sido para nosotros la despedida de la categoría. Base y afición unidas en la grada. Nos da pena tener que despedirnos, pero nos alegra haberlo hecho de esta manera. La grada completa y los constantes cánticos son algo que nunca olvidaremos.